VIVIR Y DISFRUTAR

...NO MÁS ALAS ROTAS

domingo, febrero 23, 2014

CIMIENTOS Y VIDA


Son veintiséis años en este mundo y un puñado de experiencias. Dicen que nadie sabe el momento en que le llegue la hora y que hay que vivir cada día como si fuera el último, es por eso que le doy importancia a todo lo que he vivido hasta el día de hoy.

Lo hecho, hecho está. Mi corazón lucha con todas sus fuerzas por mantenerse vivo y curar sus heridas. Lo palpo a cada minuto para verificar su latido y si a ojos profanos, no ha sido aún descubierto en medio de su sangría.

Luna de cristal que desde arriba me miras, háblame al oído. Cántame una canción de cuna en la que pueda arrullarme. Lilith rebelde, brota de mi y dame el coraje para arrancarme el dolor del pecho… 
Universo, envuélveme en tu manto y hazme una contigo de nuevo.

Tomó mis manos y se desplomó entre mis brazos. Cada lágrima y lamento me hicieron despertar de la catatonia que me tenía atrapada. Lo rodeé con mis brazos intentando cubrir la mayor parte de su cuerpo, o más bien, de su alma.

-No llores, por favor.. No llores.

Pero no había respuesta. El caparazón que lo protegía, estaba roto en mil pedazos y de nuevo volví a ver al niño asustado que hacía casi seis años había encontrado. Todo éste tiempo, tratando de ser fuerte para mí, fabricó una barricada que le protegiera de los jueces y de mis regaños.

Entonces besé sus rizos. Tratando de consolarle, fundí mi alma con la suya, y en un grito sordo, derramé mi tristeza sobre sus alas. El ángel había caído del cielo por mi culpa y yo, sostenía en mi mano el mallete del juicio y vestía la capucha del verdugo.

¿Qué estoy haciendo? Me pregunté. Todo éste tiempo cuestioné uno a uno sus cumplidos y sus besos, siempre a la espera de una traición por su parte. Me encontraba presa de mis propias inseguridades y recuerdos; tan herida que, cuando él se acercó a curarme con besos, cuestioné beso a beso la procedencia de éstos.

Para poder consolarle, tuve que soltar el mallete y el atuendo.. Acaricié sus alas y bebí de sus lágrimas. Soy la dueña de esas lágrimas. Alzó la mirada y por sus ojos se derramó la culpa.. Las verdades fluyeron a mares como los ríos por sus mejillas, mientras que yo, con un hilo en voz apenas podía esbozarle mis amores preocupados y sentidos.

Dicen que en ésta vida cada persona que conocemos se encuentra relacionado con nosotros desde vidas pasadas. Dicen que cada persona que se atraviesa por nuestra vida, tiene algo que enseñarnos, un por qué de venir y un por qué de irse. Yo solo se que tantas coincidencias no pueden ser ciertas… Yo solo se que el universo tiene un plan muy grande y por el cuál solo puedo pedir fortaleza, aceptación y fe para poder salir triunfante de todo ello.

Hace unos días decidí morir. No diré mis razones, pero así fue. Sin embargo, en medio de aquella escena dolorosa y cruel entendí muchas cosas. Los pensamientos toman forma a partir de nuestra inconsciencia. Los miedos encarnan en realidades si les invocamos repetidamente por las noches…
Las infidelidades son fruto de la traición a uno mismo.. De la lealtad a nuestros miedos y del silencio de nuestra razón.

Pero sí, la culpa es mía. Es mía por guardar silencio y llorar a escondidas. Por callarme las ideas y no compartírselas.. Es mía por taparme los ojos y no querer ver la realidad de los hechos.. Es mía por no volar y permitir que alguien más volara a su lado..

A su vez, es su culpa por no cantarme de nuevo esa canción de cuna.. Por no haberme dado la llave que abre su caparazón protector. Quizá perdí la llave y a ella le dio una copia.. Quizá fui yo misma quien se la dio a ella..


Él seguía llorando y yo, con mi mejilla en su cabeza, en silencio acariciaba su alma.. Volví a ver los ojos que me enamoraron por primera vez. Sinceros y de matiz ambar bajo la luz de luna. Sentí sus manos y sus diez dedos finos y suaves.. Esos dedos que han recorrido cada lunar y poro de mi cuerpo y mi alma.

Y entonces tomé su rostro con mis manos y le pedí perdón. Le pedí perdón con cada latido de mi corazón herido, con cada beso escondido y con cada recuerdo de nuestra historia en el cielo. Le pedí perdón al universo y también terminé perdonándome a mí misma..

Recordé por última vez el sentimiento de traición y dejé que se perdiera con el resto de los demonios a los que ahora volví a atar con cadenas. Besé sus labios y alejé la imagen de la traición por un momento. Dejé que fuéramos solamente nosotros dos y nuestro alma herida.

Fue un sábado fresco. Era abril de 2008 y había pasado un mes desde que era oficialmente soltera. Conocí a éste chico alegre y risueño un par de meses atrás, aún teniendo pareja estable. El día que nos conocimos, pintó una sonrisa en mis labios desde el momento en que estrechó mi mano presentándose con su clásico "Soy Luis Haces" fuerte y alto.

Aquél juego de quitarme los zapatos y reír por Sailor Moon fue solo el principio. Esa noche me fui a la cama junto al  desconocido con quien compartía la cama hasta ese momento, y me perdí en un "Qué pasaría si" entre mis sueños..

Aquella noche del once de abril del año que corría, tomó mi mano y caminamos por el centro de la Ciudad de los Ángeles que nos ha visto crecer. En medio de las risas por encontrar a mi “novia ideal”, resultó robarme un beso que resultó en fuegos artificiales y un par de ojos ambarinos que me miraban como ningunos otros lo habían hecho.

Había en él tanta luz y tanta alegría, que con solo mirarle ya me alegraba el mundo. Y entonces nació una historia: Luis y Lilly. Luis y Lilly en el Tall:., Luis y Lilly en la familia, Luis y Lilly con los amigos.. Luis y Lilly durante casi seis años.

Para mi ésta es una historia que vale todas las lágrimas y todos los tropiezos. Las palabras no son nada si no se acompañan de besos.

...
Yo miré su alma esa noche y el miró la mía de nuevo. Nos compadecimos el uno del otro y decidí no volver a hacerle daño.

“Yo te cuido, corazón”, le dije secando sus lágrimas a la vez que secaba las mías. Podré estar rota, pero aún puedo levantar mi espada para protegerte.

Soy tu pilar de luz, ¿recuerdas?. Los pilares de luz tienen alguna fuente, y esa fuente eres tú, son los recuerdos, son las virtudes y las fortalezas. Dejemos atrás el capullo de la oruga…

Han pasado seis años y es hora de volar como lo hacen las mariposas. Como lo hacen las aves y sobre todo los ángeles. Tú, extraño de cabello chino y pecas de niño travieso. Ese chico que me miraba a hurtadillas entre cuadros blancos y negros.

Joven alegre que me abrazó para no perderme un día amargo lleno de traiciones. Hombre fuerte que vivió junto a mi la historia más dolorosa y educativa de nuestra vida… Quédate a mi lado.

Volveré a sonreír como me has enseñado. Y si vuelvo a llorar, entonces volveré a recordar todo esto para tomar impulso y  colocarme de nuevo entre tus alas mientras levantamos el vuelo.

No fabriquemos caparazones.. Fabriquemos una barricada entre los dos que nos proteja de invasores de sueños y pasiones sin dueño.

Al final, lo único que nos llevaremos será el recuerdo.. Que sea un recuerdo que nos haga sonreír al final de nuestros días. Seas tú o sea yo quien parta primero, ten por seguro que estarás en mi pensamiento. Y en el cielo estaré en paz, al fin siendo uno con el universo.

Que las palabras se conviertan en hechos. Que encarnen en realidades y podamos ser felices con ello.

Sonríe, caballero. Aún nos queda una mano más por jugar.


J:.T:.A:.
 La dama de tus sueños.







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Leave me alone

I'm just a peeping tom...

"Mientras pienso en escribirlos, enciendo un cigarro... y en el cigarro saboreo la liberción de todos los pensamientos..."
FERNANDO PESSOA en voz de LILIANA FELIPE